3. Tener incertidumbre con respecto a lo que indudablemente eres
es una forma de auto-engaño tan monumental, que es difícil
concebir su magnitud. 2Estar vivo y no conocerte a ti mismo es creer
que en realidad estás muerto. 3Pues, ¿qué es
la vida sino ser lo que eres? 8Y ¿qué otra cosa sino
tú podría estar viva en tu lugar? 4¿Quién
es el que duda? 5¿De qué es de lo que duda? 6¿A
quién le pregunta? 7¿Quién le puede responder?
4. Está simplemente declarando que él no es quien realmente
es, y, por lo tanto, al creer ser otra cosa, se convierte en inquisidor
de lo que esa otra cosa es. 2Sin embargo, no podría estar vivo
si no supiese la respuesta. 3Si pregunta como si no supiese, ello
es señal de que no quiere ser lo que es. 4Mas él ha
aceptado lo que es puesto que vive; también ha juzgado contra
ello y negado su valor; y ha decidido que desconoce la única
certeza mediante la cual vive.
5. De esta manera, se vuelve inseguro con respecto a su vida, pues
lo que ésta es, él mismo lo ha negado. 2Esta negación
es lo que hace que tengas necesidad de la Expiación. 3Tu negación
no cambió en nada lo que eres. 4Pero tú has dividido
tu mente en dos partes: una que conoce la verdad y otra que no. 5Tú
eres tú mismo. 6De esto no hay duda. 7Sin embargo, lo dudas.
8Mas no te preguntas qué parte de ti es la que puede realmente
poner en duda lo que eres. 9Aquello que hace esa pregunta no puede
realmente ser parte de ti. 10Pues le hace la pregunta a alguien que
sabe la respuesta. 11Mas si fuese parte de ti, entonces la certeza
sería imposible.
6. La Expiación pone fin a la extraña idea de que es
posible dudar de ti mismo y no estar seguro de lo que realmente eres.
2Esto es el colmo de la locura. 3Sin embargo, es la pregunta universal
del mundo. 4¿Qué puede eso significar sino que el mundo
está loco? 5¿Por qué compartir su locura aceptando
la desafortunada creen-cia de que lo que aquí es universal
es verdad?
7. Nada de lo que el mundo cree es verdad. 2Pues el mundo es un lugar
cuyo propósito es servir de hogar para que aquellos que dicen
no conocerse a sí mismos puedan venir a cuestionar lo que son.
3Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación
y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no
ser consciente de lo que se es.
8. Lo único que se te puede pedir es tu aceptación,
pues lo que eres .es algo incuestionable. 2Lo que eres fue establecido
para siempre en la santa Mente de Dios y en la tuya propia. 3Está
tan lejos de cualquier duda o de que se cuestione que inquirir lo
que debe ser es prueba suficiente de que crees en la contradicción
de que no sabes aquello que es imposible que no sepas. 4¿Es
esto una pregunta, o bien una afirmación que se niega a sí
misma? 5No sigamos tolerando que nuestras santas mentes se entretengan
en semejantes insensateces.
9. Tenemos una misión aquí. 2No vinimos a reforzar
la locura en la que una vez creímos. 3No nos olvidemos del
objetivo que aceptamos. 4Vinimos a alcanzar mucho más que nuestra
propia felicidad. 5Lo que aceptamos ser, proclama lo que todo el mundo
no puede sino ser junto con nosotros. 6No les falles a tus hermanos,
pues, de lo contrario, te estarás fallando a ti mismo. 7Contémplalos
con amor, para que puedan saber que forman parte de ti y que tú
formas parte de ellos.
10. Esto es lo que la Expiación enseña, y lo que demuestra
que la unidad del Hijo de Dios no se ve afectada por su creencia de
que no sabe lo que es. 2Acepta hoy la Expiación, no para cambiar
la realidad, sino simplemente para aceptar la verdad de lo que eres,
y luego sigue tu camino regocijándote en el infinito Amor de
Dios. 3Esto es lo único que se nos pide hacer. 4Esto es lo
único que haremos hoy.
11. Dedicaremos cinco minutos por la mañana y cinco por la
noche a tener presente nuestro cometido de hoy. 2Comenzaremos con
este repaso acerca de nuestra misión:
3Aceptaré la Expiación para mí mismo, pues
aún soy tal como Dios me creó.
4No hemos perdido el conocimiento que Dios nos dio cuando nos creó
semejantes a Él. 5Podemos recordarlo por todos, pues en la
creación todas las mentes son una. 6Y en nuestra memoria yace
el recuerdo de lo mucho que en verdad amamos a nuestros hermanos,
de lo mucho que cada mente es parte de nosotros, de cuán fieles
nos han sido realmente y de cómo el Amor de nuestro Padre los
incluye a todos.
12. Como muestra de gratitud por toda la creación, y en el
Nombre de su Creador y de Su Unidad con todos los aspectos de la creación,
reiteramos hoy nuestra dedicación a nuestra causa cada hora,
dejando a un lado todos los pensamientos que nos pudiesen desviar
de nuestro santo propósito. 2Durante varios minutos deja que
tu mente quede libre de todas las disparatadas telarañas que
el mundo quiere tejer en torno al santo Hijo de Dios. 3Y date cuenta
de lo frágiles que son las cadenas que parecen mantener fuera
de tu conciencia el conocimiento de ti mismo, según repites:
4Aceptaré la Expiación para mí mismo, pues
aún. soy tal como Dios me creó.