3. La gracia no es algo que se aprende. 2EI último paso tiene
que ir más allá de todo aprendizaje. 3La gracia no es
la meta que este curso aspira a alcanzar. 4No obstante, nos preparamos
para ella en el sentido de que una mente receptiva puede oír
la Llamada a despertar. 5Dicha mente no se ha cerrado completamente
a la Voz de Dios. 6Se ha dado cuenta de que hay cosas que no sabe,
y, por lo tanto, está lista para aceptar un estado completamente
diferente de la experiencia con la que se siente a gusto por resultarle
familiar.
4. Tal vez parezca que estamos contradiciendo nuestra afirmación
de que el momento en que la revelación de que el Padre y el
Hijo son uno ya se ha fijado. 2Pero hemos dicho también que
la mente es la que determina cuándo ha de ocurrir ese momento,
y que ya lo ha hecho. 3Te exhortamos, no obstante, a que des testimonio
de la Palabra de Dios para hacer que la experiencia de la verdad llegue
más pronto y para acelerar su advenimiento a toda mente que
reconozca los efectos de la verdad en ti.
5. La unidad es simplemente la idea de que Dios es. 2Y en Su Ser,
Él abarca todas las cosas. 3Ninguna mente contiene nada que
no sea Él. 4Decimos "Dios es"; y luego guardamos
silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido.
5No hay labios que las puedan pronunciar, ni ninguna parte de la mente
es lo suficientemente diferente del resto como para poder sentir que
ahora es consciente de algo que no sea ella misma. 6Se ha unido a
su Fuente, 7y al igual que ella, simplemente es.
6. No podemos hablar, escribir, ni pensar en esto en absoluto. 2Pues
aflorará en toda mente cuando el reconocimiento de que su voluntad
es la de Dios se haya dado y recibido por completo. 3Ello hace que
la mente retorne al eterno presente, donde el pasado y el futuro son
inconcebibles. 4El eterno presente yace más allá de
la salvación; más allá de todo pensamiento de
tiempo, de perdón y de la santa faz de Cristo. 5El Hijo de
Dios simplemente ha desaparecido en su Padre, tal como su Padre ha
desaparecido en él. 6El mundo jamás ha tenido lugar.
7La eternidad permanece como un estado constante.
7. Esto está más allá de la experiencia que
estamos tratando de acelerar. 2No obstante, cuando se enseña
y se aprende lo que es el perdón, ello trae consigo experiencias
que dan testimonio de que el momento en que la mente misma decidió
abandonarlo todo excepto esto, está por llegar. 3No es que
realmente lo podamos acelerar, toda vez que lo que vas a ofrecer es
algo que simplemente se había ocultado de Aquel que enseña
el significado del perdón.
8. Todo aprendizaje ya se encontraba en Su Mente, consumado y completo.
2Él reconoció todo lo que el tiempo encierra, y se lo
dio a todas las mentes para que cada una de ellas pudiera determinar,
desde una perspectiva en la que el tiempo ha terminado, cuándo
ha de ser liberada para la revelación y la eternidad. 3Hemos
repetido en varias ocasiones que no haces sino emprender una jornada
que ya concluyó.
9. Pues la unidad no puede sino encontrarse aquí. 2Sea cual
sea el momento que la mente haya fijado para la revelación
ello es completamente irrelevante para lo que no puede sino ser un
estado constante, eternamente como siempre ha sido, y como ha de seguir
siendo eternamente. 3Nosotros simplemente asumimos el papel que se
nos asignó hace mucho, y que Aquel que escribió el guión
de la salvación en el Nombre de Su Creador y en el Nombre del
Hijo de Su Creador, reconoció como perfectamente realizado.
10. No hay necesidad de clarificar más lo que nadie en el
mundo puede entender. 2Cuando la revelación de tu unidad tenga
lugar, lo sabrás y lo comprenderás plenamente. 3Pero
por ahora es mucho lo que aún nos queda por hacer, pues aquellos
que se encuentran en el tiempo pueden hablar de cosas que están
más allá de él, y escuchar palabras que explican
que lo que ha de venir ha pasado ya. 4Mas ¿qué significado
pueden tener dichas palabras para los que todavía se rigen
por el reloj, y se levantan, trabajan y se van a dormir de acuerdo
con él?
11. Baste, pues, con decir que para desempeñar tu papel es
mucho lo que aún te queda por hacer. 2El final seguirá
siendo nebuloso hasta que hayas desempeñado por completo tu
papel. 3Pero eso no importa, 4pues tu papel sigue siendo el pilar
sobre lo que todo lo demás descansa. 5Conforme asumas el papel
que se te enco¬mendó, la salvación se acercará
un poco más a cada corazón incierto cuyo latir no esté
aún en sintonía con Dios.
12. El perdón es el eje central de la salvación, pues
hace que todos sus aspectos tengan una relación significativa
entre sí, dirige su trayectoria y asegura su resultado. 2Y
ahora pedimos que se nos conceda la gracia, el último regalo
que la salvación puede otorgar. 3La experiencia que la gracia
proporciona es temporal, pues la gracia es un preludio del Cielo,
pero sólo reemplaza a la idea de tiempo por un breve lapso.
13. Mas ese lapso es suficiente. 2Pues ahí es donde se depositan
los milagros, que tú has de devolver de los instantes santos
que recibes a través de la gracia que experimentas, a todos
los que ven la luz que aún refulge en tu faz. 3¿Qué
es la faz de Cristo sino la de aquel que se adentró por un
momento en la intemporalidad y al volver trajo consigo -para bendecir
al mundo- un claro reflejo de la unidad que experimentó allí?
4¿Cómo podrías llegar a alcanzarla para siempre,
mientras una parte de ti se encuentre afuera, ignorante y dormida,
necesitada de que tú des testimonio de la verdad?
14. Siéntete agradecido de poder regresar, de la misma manera
en que te alegró ir por un instante, y acepta los dones que
la gracia te otorgó. 2Es a ti mismo a quien se los traes. 3Y
la revelación no está muy lejos. 4Su llegada es indudable.
5Pedimos que se nos conceda la gracia y la experiencia que procede
de ella. 6Damos la bienvenida a la liberación que les ofrece
a todos. 7No estamos pidiendo lo que no se puede pedir. 8No tenemos
nuestras miras puestas en aquello que está más allá
de lo que la gracia puede conceder. 9Pues eso lo podemos dar con la
gracia que se nos ha concedido.
15. Nuestro objetivo de aprendizaje de hoy no excede lo que expresa
esta plegaria. 2Mas ¿qué puede haber en el mundo que
sobrepase lo que en este día le pedimos a Aquel que nos concede
la gracia que pedimos, tal como se le concedió a Él?
3Por la gracia vivo. 4Por la gracia soy liberado. 5Por la gracia
doy. 6Por la gracia he de liberar.