3. Es esencial para tu progreso en este curso que aceptes la idea
de hoy y que la tengas en gran estima. 2No te preocupes si al ego
le parece completamente descabellada. 3El ego tiene en gran estima
al cuerpo porque mora en él, y no puede sino vivir unido al
hogar que ha construido. 4Es una de las partes de la ilusión
que ha ayudado a mantener oculto el hecho de que él mismo es
algo ilusorio.
4. Ahí se esconde y ahí se le puede ver como lo que
es. 2Declara tu inocencia y te liberas. 3El cuerpo desaparece al no
tener tú ninguna necesidad de él, excepto la que el
Espíritu Santo ve en él. 4A tal fin, el cuerpo se percibirá
como una forma útil para lo que la mente tiene que hacer. 5De
este modo se convierte en un vehículo de ayuda para que el
perdón se extienda hasta la meta todo abarcadora que debe alcanzar,
de acuerdo con el plan de Dios.
5. Ten en gran estima la idea de hoy, y ponla en práctica
hoy y cada día. 2Haz que pase a formar parte de cada sesión
de práctica que lleves a cabo. 3No hay pensamiento cuyo poder
de ayudar no aumente con esta idea, ni ninguno que de esta manera
no adquiera regalos adicionales para ti. 4Con esta idea hacemos resonar
la llamada a la liberación por todo el mundo. 5¿Y estarías
acaso tú excluido de los regalos que haces?
6. El Espíritu Santo es el hogar de las mentes que buscan
la libertad. 2En Él han encontrado lo que buscaban. 3El propósito
del cuerpo deja de ser ahora ambiguo. 4Y su capacidad de servir un
objetivo indiviso se vuelve perfecta. 5Y en respuesta libre de conflicto
e inequívoca a la mente que sólo tiene como objetivo
el pensamiento de libertad, el cuerpo sirve su propósito y
lo sirve perfectamente. 6Al no poder esclavizar, se vuelve un digno
servidor de la libertad que la mente que mora en el Espíritu
Santo persigue.
7. Sé libre hoy. 2Y da el regalo de libertad a todos aquellos
que creen estar esclavizados en el interior de un cuerpo. 3Sé
libre, de modo que el Espíritu Santo se pueda valer de tu liberación
de la esclavitud y poner en libertad a los muchos que se perciben
a sí mismos encadenados, indefensos y atemorizados. 4Permite
que el amor reemplace sus miedos a través de ti. 5Acepta la
salvación ahora, y entrégale tu mente a Aquel que te
exhorta a que le hagas este regalo. 6Pues Él quiere darte perfecta
libertad, perfecta dicha, así como una esperanza que alcanza
su plena realización en Dios.
8. Tú eres el Hijo de Dios. 2Vives en la inmortalidad para
siempre. 3¿No te gustaría retornar tu mente a esto?
4Practica entonces debidamente el pensamiento que el Espíritu
Santo te da para el día de hoy. 5En él tus hermanos
y tú os alzáis liberados; el mundo es bendecido junto
contigo; el Hijo de Dios no volverá a llorar y el Cielo te
da las gracias por el aumento de gozo que tu práctica le proporciona
incluso a él. 6Dios Mismo extiende Su amor y felicidad cada
vez que dices:
7No soy un cuerpo. 8Soy libre. 9Oigo la Voz que Dios me ha dado,
y es sólo esa Voz la que mi mente obedece.