2. Echa simplemente una rápida mirada a tu alrededor, tratando
de evitar la selección de objetos en función de su tamaño,
brillantez, color o material, o de la relativa importancia que tengan
para ti. 2El simple hecho de ver un objeto lo convierte en tu selección.
3Trata de aplicar la idea con la misma facilidad a un cuerpo que a
un botón, a una mosca que a un piso, a un brazo que a una manzana.
4El único criterio a seguir para aplicar la idea a algo es
simplemente que tus ojos se hayan posado sobre ello. 5No trates de
incluir nada en particular, pero asegúrate de no excluir nada
deliberadamente. 