3. Mientras exploras tu mundo interno permite simplemente que cualquier
pensamiento que cruce tu mente llegue hasta tu conciencia, obsérvalo
por un instante, y luego reemplázalo con el siguiente. 2Trata
de no establecer ninguna jerarquía entre ellos. 3Observa su
ir y venir tan desapasionadamente como puedas. 4No te detengas en
ninguno en particular, sino trata de mantener un ritmo uniforme y
calmado, sin ningún marcado interés por tu parte. 5Mientras
estés sentado observando tus pensamientos serenamente, repite
la idea de hoy en tu interior tan a menudo como quieras, mas sin ninguna
sensación de premura.
4. Repítela además tan frecuentemente como puedas en
el transcurso del día. 2Recuerda que al hacerlo estás
haciendo una decla¬ración de independencia en nombre de
tu propia libertad. 3Y en tu libertad radica la libertad del mundo.
5. La idea de hoy es también especialmente útil como
respuesta a cualquier tipo de tentación que pueda presentarse.
2Es una declaración de que no vas a sucumbir a ella, aprisionándote
así a ti mismo.