3. Hoy daremos comienzo a nuestra sesión de práctica
más larga plenamente conscientes de que esto es así
y armados de una firme determinación por llegar hasta aquello
que nos es más querido que ninguna otra cosa. 2La salvación
es nuestra única necesidad. 3No tenemos ningún otro
propósito aquí ni ninguna otra función que desempeñar.
4Aprender lo que es la salvación es nuestra única meta.
5Pongamos fin a la ancestral búsqueda descubriendo la luz en
nosotros y poniéndola en alto para que todos aquellos que han
estado buscando con nosotros la vean y se regocijen.
4. Y ahora, muy serenamente y con los ojos cerrados, trata de deshacerte
de todo el contenido que generalmente ocupa tu conciencia. 2Piensa
en tu mente como si fuera un círculo inmenso, rodeado por una
densa capa de nubes obscuras. 3Lo único que puedes ver son
las nubes, pues parece como si te hallaras fuera del círculo
y a gran distancia de él.
5. Desde donde te encuentras no ves nada que te indique que detrás
de las nubes hay una luz brillante. 2Las nubes parecen ser la única
realidad. 3Parece como si fueran lo único que se puede ver.
4Por lo tanto, no tratas de atravesarlas e ir más allá
de ellas, lo cual sería la única manera de convencerte
realmente de su insustancialidad. 5Eso es lo que vamos a intentar
hoy.
6. Después de que hayas pensado en cuán importante
es para ti y para el mundo lo que estás intentando hacer, trata
de alcanzar un estado de perfecta quietud, recordando únicamente
la intensidad con la que deseas alcanzar hoy mismo, en este mismo
instante, la luz que resplandece en ti. 2Resuélvete a atravesar
las nubes. 3Extiende tu mano y, en tu mente, tócalas. 4Apártalas
con la mano, y siente como rozan tus mejillas, tu frente y tus ojos
a medida que las atraviesas. 5Sigue adelante; las nubes no te pueden
detener.
7. Si estás haciendo los ejercicios correctamente, empezarás
a sentir como si estuvieses siendo elevado y transportado hacia adelante.
2Tus escasos esfuerzos y tu limitada determinación invocan
el poder del universo para que venga en tu ayuda, y el Propio Dios
te sacará de las tinieblas y te llevará a la luz. 3Estás
actuando de acuerdo con Su Voluntad. 4No puedes fracasar porque tu
voluntad es la Suya.
8. Ten confianza en tu Padre hoy y certeza de que Él te ha
oído y te ha contestado. 2Es posible que aún no reconozcas
Su respuesta, pero puedes estar seguro de que se te ha dado y de que
la recibirás. 3Trata de tener presente esta certeza, según
intentas atravesar las nubes en dirección a la luz. 4Trata
de recordar que por fin estás uniendo tu voluntad a la de Dios.
5Trata de mantener claro en tu mente el pensamiento de que lo que
emprendes con Dios no puede sino tener éxito. 6Deja entonces
que el poder de Dios obre en ti y a través de ti, para que
se haga Su Voluntad y la tuya.
9. En las sesiones de práctica más cortas, que te conviene
llevar a cabo tan a menudo como sea posible en vista de la importancia
que la idea de hoy tiene para ti así como para tu felicidad,
recuérdate a ti mismo que tus resentimientos ocultan la luz
del mundo de tu conciencia. 2Recuérdate también que
no la estás buscando solo y que sabes dónde encontrarla.
3Di entonces:
4Mis resentimientos ocultan la luz del mundo en mí.
5No puedo ver lo que he ocultado.
6Mas por mi salvación y por la salvación del mundo,
deseo que me sea revelado.
7Asegúrate asimismo de decir para tus adentros:
8Si abrigo este resentimiento la luz del mundo quedará
velada para mí,
si sientes hoy la tentación de abrigar algún resentimiento
contra alguien.