3. ¿Cómo podría haber un punto de encuentro
en el que la tierra y el Cielo se pudiesen reconciliar dentro de una
mente en la que ambos existen? 2La mente que ve ilusiones piensa que
éstas son reales. 3Existen en cuanto que son pensamientos.
4Sin embargo, no son reales porque la mente que piensa estos pensamientos
se encuentra separada de Dios.
4. ¿Qué podría unir a la mente y a los pensamientos
separados con la Mente y el Pensamiento que están eternamente
unidos? 2¿Qué plan podría reconocer las necesidades
que plantean las ilusiones y proponer medios con los que eliminarlas
sin ataque o ápice alguno de dolor, y no violar la verdad?
3¿Qué podría ser este plan sino un Pensamiento
de Dios mediante el cual se pasa por alto lo que nunca ocurrió
y se olvidan los pecados que nunca fueron reales?
5. El Espíritu Santo conserva este plan de Dios en la Mente
de Dios y en la tuya, exactamente como lo recibió de Él.
2Dicho plan no tiene nada que ver con el tiempo toda vez que su Fuente
es intemporal. 3No obstante, opera dentro del tiempo debido a tu creencia
de que el tiempo es real. 4El Espíritu Santo contempla impasible
lo que tú ves: el pecado, el dolor y la muerte, así
como la aflicción, la separación y la pérdida.
5Mas Él sabe que hay algo que no puede sino seguir siendo verdad:
que Dios sigue siendo Amor, y que eso que ves no es Su Voluntad.
6. Éste es el Pensamiento que lleva las ilusiones a la verdad,
donde las ve como apariencias tras las cuales se encuentra lo inmutable
y lo seguro. 2Éste es el Pensamiento que salva y perdona, pues
no pone su fe en lo que no fue creado por la única Fuente que
conoce. 3Éste es el Pensamiento cuya función es salvar
asignándote a ti su función. 4La salvación es
tu función, junto con Aquel a Quien se le confió el
plan. 5Ahora se te confía a ti junto con Él. 6Él
tiene una respuesta para todas las apariencias sea cual sea la forma,
el tamaño, el volumen o los atributos que parezcan tener, y
es ésta:
7La salvación es mi única función aquí.
8Dios sigue siendo Amor, y esto no es Su Voluntad.
7. Tú que aún has de obrar milagros, asegúrate
de practicar bien la idea de hoy. 2Trata de percibir la fuerza de
lo que dices, pues en esas palabras radica tu libertad. 3Tu Padre
te ama. 4El mundo del dolor no es Su Voluntad. 5Perdónate a
ti mismo el pensamiento de que eso fue lo que Él deseó
para ti. 6Deja entonces que el Pensamiento con el que Él reemplazó
todos tus errores se adentre en los sombríos lugares de tu
mente que pensó los pensamientos que nunca fueron Su Voluntad.
8. Esa parte de tu mente le pertenece a Dios, al igual que el resto.
2Dicha parte no tiene pensamientos solitarios, ni los hace reales
ocultándolos de Él. 3Deja pasar la luz, y ningún
obstáculo te impedirá ver lo que Él dispone para
ti. 4Pon al descubierto tus secretos ante Su benévola luz y
observa cuán intenso es el fulgor con el que dicha luz todavía
resplandece sobre ti.
9. Practica con Su Pensamiento hoy, y deja que Su luz busque e ilumine
todo rincón tenebroso, y que al brillar a través de
ellos los una al resto. 2La Voluntad de Dios es que tu mente sea una
con la Suya. 3La Voluntad de Dios es tener solamente un Hijo. 4La
Voluntad de Dios es que Su único Hijo eres tú. 5Reflexiona
sobre estas cosas durante las prácticas de hoy, y da comienzo
a la lección que vamos a aprender hoy con estas instrucciones
relativas a la verdad:
6La salvación es mi única función aquí.
7La salvación y el perdón son lo mismo.
8Dirígete entonces a Aquel que comparte contigo tu función
aquí, y permítele que te enseñe lo que necesitas
aprender para poder dejar de lado todo miedo y reconocer a tu Ser
como un amor que no tiene opuesto en ti.
10. Perdona todo pensamiento que se oponga a la verdad de tu compleción,
unidad y paz. 2No puedes perder los regalos que tu Padre te dio. 3No
es tu deseo ser otro ser. 4No tienes ninguna función que no,
sea de Dios. 5Perdónate a ti mismo la que crees haber inventado.
6El perdón y la salvación son lo mismo. 7Perdona lo
que inventaste y te habrás salvado.
11. Hay un mensaje especial para hoy que tiene el poder de eliminar
para siempre de tu mente cualquier forma de duda o de temor. 2Si te
asalta la tentación de creer que son reales, recuerda que las
apariencias no pueden resistirse a la verdad que encierran estas poderosas
palabras:
3La salvación es mi única función aquí.
4Dios sigue siendo Amor, y esto no es Su Voluntad.
12. La única función que tienes te dice que eres uno.
2Recuérdate esto a ti mismo durante los intervalos de tiempo
que transcurren entre los períodos en que das cinco minutos
para compartirlos con Aquel que comparte el plan de Dios contigo.
3Recuérdate a ti mismo lo siguiente:
4La salvación es mi única función aquí.
5De esta manera, depositas el perdón en tu mente y dejas que
todo temor sea suavemente descartado, para que el amor pueda encontrar
el lugar donde le corresponde estar en ti y mostrarte que tú
eres el Hijo de Dios.