3. Si supieses cuánto anhela tu Padre que reconozcas tu impecabilidad,
no dejarías que Su Voz te lo pidiese en vano, ni le darías
la espalda a lo que Él te ofrece para reemplazar a todas las
imágenes y sueños atemorizantes que tú has forjado.
2El Espíritu Santo entiende los medios que fabricaste para
alcanzar lo que por siempre ha de ser inalcanzable. 3Mas si se los
ofreces a Él, Él se valdrá de esos medios que
inventaste a fin de exiliarte para llevar a tu mente allí donde
verdaderamente se encuentra en su hogar.
4. Desde el conocimiento, donde Dios lo ubicó, el Espíritu
Santo te exhorta a dejar que el perdón repose sobre tus sueños
para que puedas recobrar la cordura y la paz interior. 2Sin el perdón,
tus sueños seguirán aterrorizándote. 3Y el recuerdo
de todo el Amor de tu Padre no podrá retornar a tu mente para
proclamar que a los sueños les ha llegado su fin.
5. Acepta el regalo que Tu Padre te hace. 2Es un llamamiento que
el Amor le hace al Amor para que tan sólo sea lo que es. 3El
Espíritu Santo es el regalo de Dios mediante el cual se le
restituye la quietud del Cielo al bienamado Hijo de Dios. 4¿Te
negarías a asumir la función de completar a Dios, cuando
todo lo que Su Voluntad dispone es que tú estés completo?.