Índice de Lecciones Diarias
Aquí se presenta el índice completo de las lecciones y lecturas complementarias del libro de ejercicios de Un Curso de Milagros que se encuentran en la página de la
lección del día.
Lecciones 300 - 365
- Y Dios Mismo enjugará todas las lágrimas
- Donde antes había tinieblas ahora contemplo la luz
- Hoy ance en mí el Cristo santo
- Que mi mundo no nuble la visión de Cristo
- Hay una paz que Cristo nos concede
- El regalo de Cristo es lo único que busco hoy
- Abrigar deseos conflictivos no puede ser mi voluntad
- Este instante es el único tiempo que existe
- Hoy no tendré miedo de mirar dentro de mí
- Paso este día sin miedo y lleno de amor
- Juzgo todas las cosas como quiero que sean
- Veo todas las cosas como quiero que sean
- Que venga a mí ahora una nueva percepción
- busco un futuro diferente del pasado
- Todos los regalos que mis hermanos hacen me pertenecen
- Todos los regalos que les hago a mis hermanos me pertenecen
- Sigo el camino que se me ha señalado
- Yo soy el medio para la salvación, así como su fin
- Vine a salvar al mundo
- Mi Padre me da todo poder
- Padre, mi libertad reside únicamente en Ti
- Tan sólo puedo renunciar a lo que nunca fue real
- Gustosamente ?sacrifico? el miedo
- No quiero ser guía. Quiero ser simplemente un seguidor
- Todas las cosas que creo ver son reflejos de ideas
- He de ser por siempre un Efecto de Dios
- No necesito más que llamar y Tú me contestarás
- Elijo estar en segundo lugar para obtener el primero
- He elegido ya lo que Tu Voluntad dispone
- Hoy no volveré a hacerme daño
- El conflicto no existe, pues mi voluntad es la Tuya
- El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera
- El perdón pone fin al sueño de conflicto
- Hoy reclamo los regalos que el perdón otorga
- Elijo ver la impecabilidad de mi hermano
- El perdón me enseña que todas las mentes están unidas
- Mi impecabilidad me protege de todo daño
- Sólo mis propios pensamientos peuden afectarme
- Se me concederá todo lo que pida
- Hoy puedo liberarme de todo sufrimiento
- Tan sólo puedo atacar mi propia impecabilidad
- Dejo que el perdón descanse sobre todas las cosas, pues de ese modo es como me mantiene a salvo
- No se me pide que haga ningún sacrificio para encontrar la misericordia y la paz de Dios
- Hoy aprendo la ley del amor: que lo que le doy a mi hermano es el regalo que me hago a mí mismo
- Hoy sólo ofrezco milagros, pues quiero que retornen a mí
- Hoy me envuelve la paz de Dios, y me ovlido de todo excepto de Su Amor
- La ira procede de los juicios. Y los juicios son el arma que utilizo contra mí mismo a fin de mantener el milagro alejado de mí
- Ni mi ira ni mi temor tienen razón de ser, pues Tú me rodeas. Y Tu gracia me basta para satisfacer cualquier necesidad que yo perciba
- Hoy dejo que la visión de Cristo contemple todas las cosas por mí, y que, en lugar de juzgarlas les conceda a cada una un milagro de amor
- Los milagros son un reflejo del eterno Amor de Dios. Ofrecerlos es recordalo a Él, y mediante Su recuerdo, salvar al mundo
- Mi hermano impecable es mi guía a la paz. Mi hermano pecador es mi guía la dolor
- Los juicios son lo opuesto al amor. De los juicios procede todo el dolor del mundo, y del amor, la paz de Dios
- Mis ojos, mi boca, mis manos y mis pies tienen hoy un solo propósito: estar al servicio de Cristo a fin de que Él pueda utilizarlos para bendecir al mundo con milagros
- Cristo y yo nos encontramos unidos en paz y seguros de nuestro propósito. Su Creador reside en Él, tal como Él reside en mí
- La paz, la dicha y los milagros que otorgaré cuando acepte la Palabra de Dios son ilimitados
- La enfermedad no es sino otro nombre para el pecado. La curación no es sino otro nombre para Dios. El milagro es, por lo tanto, una invocación que se le hace a Él
- La verdad contesta toda invocación que le hacemos a Dios, respondiendo en primer lugar con milagros, y luego retornando a nosotros para ser ella misma
- Ninguna invocación a Dios puede dejar de ser oída o no recibir respuesta. Y de esto puedo estar seguro: Su respuesta es la única uqe realmente deseo
- La respuesta de Dios es alguna forma de paz. Todo dolor sana; toda aflicción queda reemplazada por la dicha. Las puertas de la prisión se abren. Y se comprende que todo pecado no es más que un simple error
- Que la paz sea conmigo, el santo Hijo de Dios. Que la paz sea con mi hermano, que es uno conmigo. Y que a través nuestro, el mundo sea bendecido con paz.
Lecciones Finales
Introducción
- Te entrego este instante santo. Sé Tú Quien dirige, pues quiero simplemente seguirte, seguro de que Tu dirección me brindará paz.
Epílogo