3. Consagremos nuestras mentes a este propósito, poniendo
todos nuestros pensamientos al servicio de la salvación. 2La
meta que se nos ha asignado es la de perdonar al mundo. 3Ésa
es la función que Dios nos ha encomendado. 4Y lo que buscamos
es el final del sueño, no como nosotros queremos que dicho
final sea, sino como lo quiere Dios. 5Pues no podremos sino reconocer
que todo aquello que perdonamos es parte de Dios Mismo. 6Y así,
Su recuerdo se reinstaurará en nosotros completamente y en
su totalidad.
4. Nuestra función es recordarlo a Él aquí en
la tierra, tal como se nos ha dado ser Su Propia compleción
en la realidad. 2No nos olvidemos, por lo tanto, de que nuestro objetivo
es uno que compartimos, pues en ese recordar es donde radica el recuerdo
de Dios y lo que nos señala el camino que conduce hasta Él
y hasta el Remanso de Su paz. 3¿Cómo no vamos a perdonar
a nuestro hermano, que es quien nos puede ofrecer esto? 4Él
es el camino, la verdad y la vida que nos muestra el sendero. 5En
él reside la sal¬vación, que se nos ofrece a través
del perdón que le concedemos.
5. No terminaremos este año sin el regalo que nuestro Padre
le prometió a Su santo Hijo. 2Hemos sido perdonados. 3Y nos
encontramos a salvo de toda la ira que le atribuíamos a Dios
y que después descubrimos no era más que un sueño.
4Se nos ha restituido la cordura, en la que comprendemos que la ira
es una locura, el ataque algo demente y la venganza una mera fantasía
pueril. 5Nos hemos salvado de la ira porque nos dimos cuenta de que
estábamos equivocados. 6Eso es todo. 7¿Y se encolerizaría
un padre con su hijo porque éste no hubiese comprendido la
verdad?
6. Venimos a Dios y con honestidad le decimos que no habíamos
entendido, y le pedimos que nos ayude a aprender Sus lecciones a través
de la Voz del Maestro que Él Mismo nos dio. 2¿E iba
Dios acaso a hacerle daño a Su Hijo? 3¿O bien se apresuraría
a contestar de inmediato, diciendo: "Este es Mi Hijo, y todo
lo que tengo le pertenece"? 4Ten por seguro que así es
como responderá, pues éstas son Sus Propias Palabras
para ti. 5Y nadie podrá jamás tener más que esto,
pues en esas Palabras yace todo lo que existe y todo lo que jamás
existirá por los siglos de los siglos, así como en la
eternidad.